“EL FRUTO DE LOS PARAMOS”

Son dos los vinos que produce este  particular páramo ,el denominado PARAMO DE VALTIENDAS, porque Valtiendas, amigos además de un páramo es también una DOP  en la provincia de Segovia, unos suelos muy rocosos y rojizos con zonas calizas que se entremezclan para dar unas uvas, en este caso de Tempranillo o bien de Tinta Fina, ya que un riguroso clima frío y de heladas comunes ha moldeado el cultivo de la vid y otorgado una personalidad diferente a estos viejos majuelos que cada año que el clima lo permite producen unos vinos que mezclan una buena y lenta maduración con unas notas frescas y de bayas rojas en unión de fruta carnosa y un fondo especiado y de hierbas de los páramos (parecidas pero diferentes a las mediterráneas cercanas al mar).

 

El sumiller segoviano Óscar Hernando

Aquí en estos páramos la viticultura se vuelve un tanto heroica y asi son estos vinos.

Pero cuales y como son estos vinos:
El primero se llama EVOLET, en este caso la vendimia del 2012. Un vino marcado por suelos de  cantos rodados con base de arcilla y cal que produce una Tinta Fina de un buen clon y origen clásico Ribera con 18 años, y a casi mil metros de altitud lo que agrava aún más la complejidad de su trabajo. Vino de buena maceración, fruta y frescura, buen tanino y que a la vez expresa unas maderas cremosas con toques especiados, nervioso y frutal, como su dueño. La Estrella mas Brillante ya esta en el mercado, vayamos a recibirla.

El segundo es más serio y aún a más altura llegando a los 955 msnm. Toda una intención de cultivo extremo, así es Oscar. Imagino que este es mas como su padre, gran personalidad de cepas con mas  de 24 años, sequedad y heladas , pero ay amigo este páramo produce unos vinos espectaculares. Son vinos para ir analizándolos en el tiempo, ya que creo estamos ante unas viñas y vinos de presente, pero de un largo y prometedor futuro.
Y su nombre??, pues se llama VIVENCIAS, 2011, creo que vale la pena vivirlo y sobre todo disfrutarlo.
Vino intenso, de buen tinte, de buena fruta, fresca y madura, y con esa elegancia que aporta la maduración a temperaturas más bajas (de noches frías y días templados), lenta pero intensa. Vino con real complejidad en boca, largo y sabroso, que yo aconsejarían pues tomarse ahora una botella y guardar alguna para el asado de navidad, me lo agradecerán.

Salud y vino
Juan Muñoz