PROPIEDADES. Pescado azul de carne rica en grasas, vitaminas y sales minerales.

ORIGEN. Del latín sardina pilchardus, el axioma más importante es que han de ser recién sacadas del mar, hechas en buena brasa de sarmientos y, si es posible, sin haber permanecido en lecho de hielo, acompañadas de sal. Es uno de los pescados más sabrosos del mar Mediterráneo, del Cantábrico, del Océano Atlántico y de otros. No recuerdo ningún otro producto del mar con tanta historia. Emparrilladas de sardina en Sesimbra, las de Cudillero de la Mar, las de Laredo, las de Guetaria o las asturianas de Tazones, que hicieron las delicias de Carlos V en su primer desembarco a nuestro país, es un ingrediente básico en la alimentación desde la Edad Media, sobre todo en salazón y ahumadas.

..................................................

SARDINAS REBOZADAS

INGREDIENTES. (Para 4 raciones).

1 Kg. de sardinas cabezudas, aceite, 2 huevos, harina, 1 vaso de cerveza, el zumo de un limón, media cucharadita de pimentón picante, ajo, sal y perejil.

ELABORACIÓN. Escame, descabece y desespine todas las piezas de sardina. Ábralas en forma de abanico. En un recipiente, macérelas con el zumo de limón, el ajo y el perejil durante 3 horas en el frigorífico (se pueden comer así). Prepare la pastina con los huevos, el pimentón y el vasito de cerveza, batiéndolo todo muy bien. Seque con un paño las sardinas. Harínelas. Introdúzcalas en el recipiente de la pastina. Fríalas en aceite extravirgen muy caliente. Sírvanse templadas, acompañadas de una ensalada de tomate maduro y cebolla blanca, dulce y tierna.

CONSEJOS. A la sardina le sucede como al mejillón: la cantidad es contraria a la sublimación. Aunque Julio Camba decía que "una sola sardina es todo el mar".